domingo, 13 de diciembre de 2009

Algunos consejos para la traducción

Para traducir del latín al castellano, siga estos pasos:


1. Reconozca el verbo (recuerde que el verbo latino, en oraciones simples, está casi siempre al final de la oración).


2. Analícelo morfológicamente (persona, número, tiempo y modo).


3. Busque el verbo en el diccionario y anote su significado.

4. Si el verbo está en plural, debe buscar un sujeto (es decir, un NOMINATIVO) en plural o dos sujetos (nominativos) coordinados en singular. Si el verbo está en singular, debe buscar un sujeto (nominativo) singular. Si no hay ningún nombre en nominativo, el sujeto es tácito.

5. Una vez reconocidos el núcleo del predicado verbal y el núcleo del sujeto, proceda a analizar morfológicamente las demás palabras de la oración; esto es: señale caso y número de cada una.

6. El género del nombre también es importante: este dato se lo suministra el diccionario. Es necesario conocer el género de los sustantivos y adjetivos para saber qué adjetivo modifica, dentro de la oración, a cada sustantivo (puesto que los sustantivos y adjetivos concuerdan en caso, número y género).

7. Busque las palabras en el diccionario y anote su traducción en un vocabulario. MEMORÍCELAS.

8. Una vez que haya realizado el análisis morfológico completo, proceda a analizar sintácticamente toda la oración, reconociendo los modificadores de cada uno de los núcleos.

9. Una vez que haya analizado en forma completa la oración, tradúzcala al español.

Una aclaración: estos son los pasos lógicos que conviene seguir en la traducción de un texto latino al español. En otras palabras, lo lógico sería hacer el siguiente recorrido:


1. MORFOLOGÍA
2. SINTAXIS
3. VOCABULARIO
4. TRADUCCIÓN

Pero en realidad uno va jugando con todos esos niveles simultáneamente, ya que el vocabulario lo va buscando a medida que hace la morfosintaxis y va teniendo una idea de lo que quiere decir la oración.

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